Cuándo y cómo hacer leña en Torrelapaja, ¿cualquier tiempo pasado fue mejor?

¡Sígueme!

¡Sería increíble viajar en una máquina del tiempo y ver como en una película la vida de nuestros antepasados ¿A qué sí?

En Copy Rural te doy la oportunidad de conseguirlo.

¿Cómo? Apuntándote a mi lista.

Te llegará un email cada vez que publique en el blog o haya alguna noticia que crea te puede interesar.

Sígueme también en mis redes sociales para no perderte nada 😊

Actualmente en Torrelapaja se hace leña para calentar las casas cuando lo solicitan los vecinos, normalmente cada dos años.

La época para cortar leña siempre ha sido de septiembre a abril, pensando en los nuevos brotes y también porque era cuando menos tareas existían en el campo.

Si quieres saber cómo eran los inviernos antaño, puedes hacerte una idea en el artículo “Invierno, ¿cómo era la vida cuando realmente hacía frío?”

El Ayuntamiento divide una zona del monte de carrasca en partes y las echa a suerte entre los vecinos interesados. A cada uno le corresponde una parte de forma gratuita.

Después, cada cual se encarga de cortar las encinas en troncos más o menos gordos y llevarse la leña a casa.

Es una buena forma de mantener el monte limpio que los vecinos agradecen.

Este año, como ocurriera hace dos años, hubo partición del monte, sorteo y la mayoría comenzó a hacer su leña, pero el coronavirus interrumpió el trabajo de algunos que todavía no habían terminado.

Buena parte de la leña está ya cortada en el monte, esperando poder cumplir su función y arder en el hogar de muchos torrelapajinos que ansían poder volver a saludar a sus paisanos, respirar el aire puro de sus campos, andar por sus calles y escuchar los gritos de los niños.

De momento, todo eso tendrá que esperar.

Para entretenerte en los largos días de confinamiento ¿qué te parece escuchar de boca de mi abuelo Demetrio cómo era la tala de leña a mitad del siglo XX?

Acaba de comenzar 1947 y en una fría noche de invierno ….

Utensilios antiguos del hogar

“Viernes, 17 de enero de 1947.

Me siento al calor del hogar y, con la ayuda de un candil, escribo unas líneas después de cenar unas sopas de ajo. Las niñas ya están en la cama y Constantina, a mi lado, remienda unas ropas viejas que todavía tienen que aguantar algunos inviernos más.

Hoy ha sido un día intenso y frío. Llevamos unos años en que las temperaturas son especialmente bajas.

Ayer mismo, el Heraldo de Aragón relataba que en el Observatorio meteorológico de Calamocha-Fuentes Claras (Teruel), inaugurado en esta misma década, se alcanzaron temperaturas de -25ºC en 1945 y de -23ºC en 1946. ¡No sé yo, pero para mí, que este año llevamos el mismo camino!

¿Cómo se hace la leña?

Esta mañana, tan pronto como el hielo me lo permitió, salí al monte con la caballería para traer en las alforjas la leña cortada por la tarde.

hacer leña - silla caballerías

La leña, aproximadamente de un metro, la hago con una azada gangalla, que es un hacha por uno de sus extremos y una azada estrecha por el otro. Cada día traigo una carga, por lo que, en unos 10 diez días, habré terminado.

Los troncos o palos, como decimos aquí, no son muy gordos, más o menos como la muñeca de un hombre, porque como se necesita mucha leña no da tiempo a que se regenere el monte.

Lo que más se hace son gavillas de ramas, tanto para encender el fuego como para los bardizos de los corrales. ¡No sé, con esta costumbre que tenemos de coronar las tapias de los corrales con leña fina cualquier día saldremos ardiendo!

¿Dónde se corta la leña?

Siempre se ha hecho leña en el monte y, o cambian mucho las cosas, o yo creo que se seguirá haciendo por muchos años más.

Es necesario para su propia superviviencia y, de paso, nos viene muy bien para calentarnos a todos los habitantes de Torrelapaja.

¡Si vieras las cocinas…, están negras del humo de los hogares!

El término municipal es pequeño, pero salen entre 60 y 80 partes grandes y cada una se corta cada 14 años. La Sierra, detrás del Picuezo, es muy extensa, por lo que da tiempo a hacer leña en un mismo sitio cada 14 años.

Toda la umbría de Los Poyales se tala totalmente en un año, por eso es en la Sierra y la zona de las minas donde hay leña para más años.

¿Cómo hacer cisco y carbón?

  • El cisco se hace con los «gavillones» de ramas sin atar, que se queman y se entierran antes de que se hayan consumido totalmente. El cisco se saca cuando ya está frío y se usa en los braseros que nos calientan bajo la mesa en las frías tardes de invierno.
  • Para el carbón se sigue el mismo procedimiento, pero con leña recia.

¿Y quién no hace leña?

Hay quienes compran leña fuera del pueblo, yo mismo lo he hecho en alguna ocasión.

También hay otros que compran su parte en otro pueblo, como en nuestro vecino Berdejo, la hacen allí y luego la traen hasta Torrelapaja.

En Berdejo hay más monte y más leña.

Me dan lástima las familias que no pueden comprar ni hacer leña, especialmente los niños, que llevan los pies llenos de sabañones a consecuencia del frío. Entre todos intentamos hacerles el invierno más llevadero, pero aún así tiene que ser muy duro. Salen al campo a buscar palos y no hay nada que recoger.

Bueno, lo dejo ya. Mañana tengo que seguir mi faena en el monte.”

caldera y trévedes

Espero que te haya gustado este relato de un hecho cotidiano.

Si te ha gustado, por favor, comparte en las redes sociales para que también pueda servir de entretenimiento a otras personas confinadas en casa por el coronavirus. Una enfermedad que vamos a vencer y de la que vamos a salir más reforzados como grupo, como país y como planeta.

¿Ibas a recoger leña al monte cuando eras niño o lo haces en nuestros días? ¿en tu pueblo también hay muchas encinas y las costumbres eran parecidas? ¿añoras la libertad de salir a disfrutar del aire puro del campo y el monte?

Por favor, déjame tu opinión y cuéntame tus aventuras y desventuras más abajo, en el apartado de comentarios. Los contestaré uno a uno.

Si además quieres estar informado por email de mis próximas publicaciones, hazte seguidor del blog y recibirás notificación de todo lo que escribo.

¡Sígueme!

¡Sería increíble viajar en una máquina del tiempo y ver como en una película la vida de nuestros antepasados ¿A qué sí?

En Copy Rural te doy la oportunidad de conseguirlo.

¿Cómo? Apuntándote a mi lista.

Te llegará un email cada vez que publique en el blog o haya alguna noticia que crea te puede interesar.

Sígueme también en mis redes sociales para no perderte nada 😊

8 comentarios

  1. Gracias una vez más, Carlos.
    En mi pueblo, Sabiñán, no hay bosques de carrasca, pero recuerdo perfectamente, de mi niñez en el pueblo, el acopio de otro tipo de leña. Se trataba de la leña procedente de la poda en invierno de los árboles frutales: de los almendros, de los olivos, de los albaricoques, de los perales … Las ramas pequeñas se quemaban en el mismo campo, y las más grandes se hacían en trozos más pequeños (tarugos) de forma que pudieran meterse en la estufa de casa para quemarse y dar calor en el invierno. Estos tarugos se cargaban en el remolque del tractor en el mismo campo, y se descargaban luego en el corral de cada casa.
    Supongo que mi abuelo, como el tuyo Carlos, utilizaría la mula en lugar del tractor, y el serrucho en lugar de la motosierra.
    Y me vienen otros muchos recuerdos de crío. El frío del invierno en el campo, el olor de la madera recién cortada, el ruido de la motosierra, el calor de la estufa, «Manzanillo» el burro de mi vecino …
    El calor de la estufa que solo estaba en la cocina junto al comedor. El resto de la casa no tenía (y no tiene) calefacción, así que cuando llegaba la hora de irse a la cama, era una carrera para subir las escaleras, quitarse la ropa, ponerse el pijama y meterse debajo de las mantas, en un tiempo récord.
    A la hora de comer y de cenar, cuando la familia nos sentábamos en la mesa, sacábamos unas brasas de la estufa para depositarlas en el brasero que se ubicaba debajo de la mesa, de forma que todos comíamos más a gusto con lo pies calientes.
    Ay Carlos ! De nuevo me haces revivir una parte de mi infancia, y recordar a personas que ya no están con nosotros. Tu post también es un homenaje para ellos. Muchas gracias

    1. José, muchísimas gracias por tu aportación que complementa el texto original en otra época y otro lugar.
      En Sabiñan no había carrasca, pero sí mucho frutal, de forma que cada pueblo tiene sus peculiaridades. Esa es la gran riqueza de nuestra tierra y nuestra historia y me alegra poder presentar diferentes perspectivas.
      Gracias también por tus recuerdos del frío invierno en Sabiñán que, además, son muy parecidos a los míos en Torrelapaja.
      Las personas que ya no están entre nosotros permanecerán siempre vivas en nuestros corazones y nuestro recuerdos.

    1. Muchas gracias por tu comentario José Carlos.
      Te invito a que compartas con los lectores de Costumbres y tradiciones perdidas esas pequeñas diferencias que ves entre las costumbres de nuestros dos pueblos para tener una visión más amplia de lo ha sido la historia rural de España.
      Un abrazo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir al contenido